lunes, 13 de marzo de 2017

2ª Ruta: Senderos El Rebollar, Cerro del Hierro y Cascadas del Hueznar.



CARACTERÍSTICAS DEL PATEO
Fecha de la ruta Febrero-2017.
Distancia 13 kms.
Tiempo empleado 4 h. (realizando las dos primeras seguidas).
Trazado Circular.
Comienzo Poblado minero Cerro del Hierro.
Final Lugar de origen.
Dificultad Fácil.
Recomendación Posible hacerla con niños.
No hacerla con lluvia por posibles desprendimientos de rocas.
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Aquí hemos subido un tres por una. Son los senderos de El Rebollar, El Cerro del Hierro y Las Cascadas del Hueznar. Hemos medido con el GPS las dos primeras rutas. La tercera no por ser de unos 600 m. y muy señalizada. Todas son circulares y las hemos realizado en la misma mañana. Las dos primeras son concéntricas.
Dejamos el coche en este aparcamiento del poblado minero Cerro del Hierro en el término municipal de San Nicolás del Puerto (más información) y cogemos el sendero de El Rebollar.



Seguimos la Vía Verde, al final del aparcamiento.



Nos encontramos con este cartel pero pasamos de él ya que primero vamos a hacer el sendero de El Rebollar. Es más amplio que el del Cerro Verde y cuando lo terminemos empezaremos con el segundo. Está concéntrico al primero (interior).






Aviso que, aunque sí escuchamos muchas aves por este camino, el único pájaro que he visto de cerca es éste que va de rojo.




En la siguiente foto hay una explicación de estas ruinas.







Primera cancela que hemos de sobrepasar y, por supuesto, volver a cerrar.



Los primeros alcornoques, a parte de nosotros dos.



La mañana está fresquita.





El que sepa qué tipo de árbol es éste, por favor que nos lo indique en los comentarios. Somos un par de tarugos. Lo sabemos.



Bonita imagen.




El camino es llanito, como los de Gibraltar.






En la primera bifurcación cogemos el camino de la derecha.



Llegamos a este pozo.




Profundo.



El camino es fácil de seguir. Dejamos este cercado a nuestra derecha.




Grandecito o pequeñito, según qué veas.




Un perezoso.




Un torcalito con charco grande.



Ea, ya se ha perdido. Ja, ja, ja.




En éste hay pisadas de jabalíes.




Bonito.



Parte de la mina de hierro.




Pedazo de grietas hay en las rocas. Nos hemos desviado de la ruta unos metros, hacia nuestra izquierda por un camino cerrado con una cadena al paso de vehículos, para ver esto que mostramos.







La verdad sea dicha no esperábamos encontrarnos con esto en el norte de la provincia de Sevilla.




Llegamos al poblado minero y a la izquierda de esa construcción vemos nuestro vehículo en el aparcamiento. Aquí se acaba el sendero de El Rebollar. Empezamos con la circular interior de El Cerro del Hierro.



Nunca falta nuestra foto protesta-basura, aunque sea de cerveza.



Interior del Cerro del Hierro.



Romero en flor. Nunca lo habíamos visto.





En el camino que llevamos encontramos unas pequeñas desviaciones a nuestra izquierda que nos dirigen a unos pequeños miradores naturales. Vamos entrando y saliendo en algunos de ellos poco a poco.



Hay numerosas lagunas a nuestra vista.



Impresionante agujero de esta mina de hierro a cielo abierto.





Estamos pisando por una zona adaptada a discapacitados. Bien por la administración.




Esta roca nos recuerda al símbolo de una caja de ahorros que tenía un presidente que utilizaba una tarjeta muy oscura a ratos y que no sabía que no era parte de su sueldo.




Otra casita inglesa.



Este tío ve un caminito y se mete por él. No espera a nadie. Algo habrá visto cuando está mirando hacia arriba tan fijamente.



Lo que imaginaba. Ha encontrado un paso con enganches en la roca (no sabemos cómo se llaman) para escaladores. Si aplicáis la vista encontraréis dos agarres para mosquetones. Lo que este tío no vea...



Volvemos hacia atrás y retomamos el sendero adaptado con esta vista.



Aquí se acaba el sendero adaptado. Pero el nota este ha visto un hueco y...



... se ha metido. Yo detrás. 



¡Uau! Lo que hay detrás del hueco. No nos lo podíamos imaginar.




Según mi compi esto es un microondas de la época. Ja, ja, ja.



En la oquedad del fondo se acaba el camino y hay que volverse. Cuidado en esta zona porque puede haber desprendimientos de rocas, sobre todo con lluvia.



Manda coj... que alguien venga a este remoto lugar y haga un grafitti en la pared.



Volvemos sobre nuestros pasos y cogemos una desviación que dejamos a nuestra derecha conforme íbamos por el sendero adaptado.




Seguimos hacia delante, descubriendo nuevos rincones hermosos.





Tras este paso encontramos este monumento natural.
1



2



3



Todo junto.



Nos salimos otra vez del camino principal. Esta ruta es de descubrir rincones curiosos. Bastante divertida a nuestro parecer.





Pasamos del cartel de peligro, aunque no recomendamos hacerlo, y nos adentramos dentro de esta enorme cueva. La Cueva del Ocre.



En el techo de la cueva hay una chimenea.



Una mirada atrás desde el interior.



El interior de la oquedad.



Ésta es más bonita.




Nos volvemos por donde hemos venido hacia el camino principal y observamos que vamos pisando restos de mineral férreo.



Otro senderito nos lleva a este lugar que nos da paso a través de la montaña, en vez de rodearla como hace el camino principal.




Este tío no me deja hacer fotos tranquilo, tira hacia adelante con paso firme y arreándome cada dos por tres.



Desde lo alto de esa escalera he tomado la foto anterior. 



Vamos terminando el sendero y las siguientes tomas las realizo mirando hacia atrás.







Creemos que con estos carteles la Junta de Andalucía se cura en salud caso de ocurrir una desgracia. Recordamos que está avisado el peligro de derrumbe y que nos es recomendable hacer esta ruta cuando esté lloviendo ya que el peligro es real. Avisado queda.



Vista aérea de las dos rutas.




Hemos ido al coche y nos hemos desplazado con el mismo a las Cascadas del Huéznar, muy cerquita de la localidad de San Nicolás del Puerto. Esta ruta es la más pequeña, apenas 600 metros y muy señalizada. No la vamos a comentar siquiera. Las imágenes lo dicen todo.













Y según parece no hemos visto la más grande. Otro día vendremos a buscarla...